Seguro que muchos de vosotros habéis escuchado el típico consejo de que hay comer solo cuando tienes hambre. Miles de testimonios de gente que está tratando de comer más sano o perder peso y les resulta realmente complicado no caer en  la tentación de merendar o almorzar en el trabajo.

A priori, la idea tiene sentido. Si solo comes cuando tienes hambre, entonces le proporcionas al cuerpo la gasolina suficiente para estar saludable sin excederte en calorías. El problema es que no eres un coche, y el combustible no es la única razón por la que comes.

Los humanos comemos por muchas razones. El hambre es un factor tan grande como evidente, pero hay varios otros. Ahí van unos cuantos:

ADEMÁS DEL HAMBRE, ¿POR QUÉ COMEMOS?

✅ Placer: comer es una acción placentera y puede ser profundamente gratificante. Muchas veces comemos porque nos gusta una comida en particular. Esto es una característica, no un error.

✅  Emociones:  la experiencia de comer puede ser una distracción (de pensamientos o sentimientos dolorosos) y reconfortante. No es raro que algunas personas sientan grandes deseos de comer como consecuencia del estrés, la ansiedad, la vergüenza y otras emociones negativas. Por otro lado, la comida también puede formar parte de la alegría y la celebración.

✅ Hábito: no siempre tenemos hambre al levantarnos por la mañana, pero casi siempre desayunamos en casa antes de salir para no comer algo de lo que nos podamos arrepentir. Un beneficio de tener hábitos alimenticios saludables fuertes y consistentes es que el cerebro aprende a moderar los niveles de hambre de acuerdo con la rutina establecida. Esto también puede funcionar en contra si se desarrollan hábitos alimenticios poco saludables.

✅ Socializar: a veces comemos porque se supone que es lo que toca en ese momento. La cultura juega un papel importante en determinar qué, cuándo, dónde y por qué comemos. Durante la mayor parte de la historia, esto nos ayudó a elegir alimentos saludables, pero esto se ha desmoronado en la era de los alimentos industriales.

✅ Deficiencia de nutrientes:  tu barriga puede estar llena, pero si no obtienes una nutrición adecuada de los alimentos que está comiendo, aún puede experimentar antojos de comer.

¿Cúando debemos comer?

Muchos de estos factores pueden parecer malas razones para comer, porque a menudo terminan en malas elecciones de alimentos o comer en exceso. Sin embargo, las necesidades subyacentes detrás de todas estas motivaciones son perfectamente válidas .

Está bien comer algo porque sabe bien o disfrutar de una comida con tus amigos. Se trata de una parte normal y maravillosa de la vida, sin importar su tamaño. Incluso está bien consolarse con una comida familiar de vez en cuando.

Más importante es, incluso si dejas de lado la moralidad, que simplemente no puedes eliminar estas necesidades. Por más que lo intentes, los alimentos salados, azucarados y grasos probablemente aún tengan mejor sabor, y comer con tus amigos seguirá siendo divertido. Y probablemente te hayas dado cuenta de que tu cerebro no te permite descuidar estas necesidades indefinidamente.

De hecho, reprimir o ignorar los impulsos de comer es mucho más probable que desemboque en un atracón antes que en una mejor opción alimenticia.

¿ES BUENO COMER SOLO CON HAMBRE?

Por lo tanto, una estrategia basada en “comer solo cuando tienes hambre” no es práctica por naturaleza, ya que es contraria a tu sistema biológico y socava tu objetivo final de mejorar tu salud. No funciona y seamos realistas: nadie lo hace (sí, incluso las personas flacas comen porque la comida sabe bien).

Además, te está distrayendo de una estrategia que si te puede ayudar a tomar mejores decisiones.

Imagínate tratando de clavar una tornillo cuadrado en un agujero redondo día tras día, año tras año, década tras década. Incluso si creyeras que es posible, ¿tendrías la misma motivación el 857º día que el primer día? ¿O tal vez comenzarías a dudar de ti mismo, te sentirías fracasado y te resultaría cada vez más difícil reunir el esfuerzo para seguir intentándolo?

Cuando te esfuerzas tanto en algo y no tienes éxito, parece que fallas personalmente en la tarea, y que si no fueras tan débil podrías triunfar. Pero si has estado tratando de hacer algo que es imposible, no eres tú quien está fallando, es la estrategia.

Una vez que te des cuenta que la tarea es inútil, puedes abandonar la idea de que el problema eres tú, soltar el martillo y comenzar a buscar una solución real. ¿Listo?

¿Qué estrategia seguir para alimentarse correctamente?

Para encontrar una estrategia para alcanzar tus objetivos de salud, primero debes aceptar que hay una razón válida detrás de todos tus impulsos para comer. Eso no significa que seguir cada impulso sea la mejor opción, pero sí significa que las necesidades subyacentes no deben ignorarse y deben gestionarse de alguna manera. Desear que desaparezcan no funcionará.

Si aceptas que necesitas un descanso del trabajo, incluso cuando hay muchas cosas por hacer, entonces seguro que puedes encontrar un deporte que te mantenga activo en lugar de pegarte el día en Facebook con una bolsa de chetos.

O tal vez esos increíbles macarrones de tu madre podrían ser lo único capaz de levantarte el ánimo después de una mala ruptura, incluso al haber prometido evitar la pasta hasta alcanzar tu peso ideal, entonces siéntate y disfrútala, en lugar de comer en exceso algo menos gratificante y sentirte aún peor después.

En definitiva, si puedes aceptar que está bien comer algo porque está bueno, incluso si tu objetivo es perder peso, te será mucho más fácil reconocer cuando tu curiosidad ha quedado satisfecha y has tenido suficiente.

La alimentación saludable es un valor personal fantástico y está genial luchar por hábitos que satisfacen el hambre con comida sana y evitar así el consumo impulsivo de alimentos procesados. Pero conectarse con tus seres queridos, atender tus necesidades emocionales e incluso disfrutar de los placeres de la vida también son valores importantes que supongo que también te importan.

La comida es una parte tan importante de la vida que es relevante para todos sus valores, no solo para la salud. Una vez que aceptes esto, es mucho más fácil obtener el equilibrio correcto.

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